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El negocio inmobiliario, riesgos y oportunidades

En los últimos 15 meses, han surgido temas inquietantes relacionados con la compraventa y el arrendamiento de bienes inmuebles que han causado nerviosismo en el sector inmobiliario, sin embargo, han sembrado una semilla de temor y desconfianza en la población en general, misma que se ve reflejada en una desaceleración generalizada y por supuesto, una baja en las ventas totales.

Entre los temas mencionados se encuentran varios que han llegado a convertirse en leyendas urbanas, ya que la población, al comunicarse a través de las redes sociales y los servicios de mensajería instantánea, rematando con las reuniones sociales y las pláticas de café que van viciando el contenido de las “noticias” provocando un efecto similar al “teléfono descompuesto” que genera mayor desinformación y detona la angustia del público consumidor.

Uno de estos temas es sin lugar a dudas la nueva ley nacional de extinción de dominio, una ley que abroga a todas las leyes estatales y a la anterior ley federal, para crear un ordenamiento que impacta directamente en el comportamiento del negocio inmobiliario.

De 5 delitos tipificados en la ley anterior, hoy nos encontramos frente a más de 250 tipos de delitos señalados expresamente y que ponen en riesgo nuestro patrimonio y el de nuestros clientes.

Si bien es cierto, esta nueva ley surge como una respuesta al combate a la corrupción y a la delincuencia organizada ha creado una verdadera psicosis entre los inversionistas en bienes inmuebles y que han descubierto en ellos un negocio lucrativo, productivo y estable que se ha convertido con el tiempo en un muy eficiente seguro de retiro con rendimientos superiores al de cualquier otra inversión de bajo riesgo.

Al aumentar el factor de riesgo con este tipo de leyes, aunado a la nueva disciplina fiscal y de fiscalización ha desalentado en un amplio sector de la población el apetito por la compraventa y eventual arrendamiento de nuevos inmuebles, comportamiento que impacta directamente en la inversión en el sector de la construcción que junto con los otros sectores que afecta indirectamente, representan casi un 15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de la Nación.

Entonces, ¿Cuál es la misión del profesional inmobiliario en este contexto?, ¿Cuáles deberían ser sus acciones para contrarrestar el efecto del cambio de gobierno, del combate a la corrupción, de la desaceleración de la economía global, de las nuevas políticas fiscales?

En primer lugar, nuestra obligación es estar oportunamente informados de los cambios legales y fiscales para poder asesorar a nuestros clientes con la verdad. Explicarles los nuevos riesgos del negocio y convencerlos de que aún con estos

nuevos riesgos, el sector inmobiliario sigue y seguirá siendo un sector líder en la economía nacional.

Hace unos días escuché que la única manera de motivar a la gente a pagar impuestos es a través de endurecer el castigo a quien violé las normas, así los contribuyentes tomarán conciencia de sus actos.

Lo mismo sucede con los nuevos ordenamientos en materia de extinción. de dominio y en materia de arrendamiento.

Estamos entrando en una nueva era y cómo ha sucedido a lo largo de la historia, debemos adaptarnos a las nuevas circunstancias para poder sobrevivir y eventualmente seguir creciendo.

Debemos tomar en cuenta varios factores importantes a la hora de proyectar nuestras ventas y resultados para este año y así poder estar mejor preparados para enfrentar el futuro.

Un elemento primordial es que, aunque algunos no lo piensen así, la nueva administración ya empieza a tomar control de las cosas, lo cual augura un ciclo económico de moderado crecimiento, se firmó finalmente el nuevo tratado de Libre Comercio en América del Norte lo que da certeza y estabilidad a la economía del país, hoy tenemos la inflación más baja en muchos años lo que incentiva la nueva inversión e irá provocando paulatinamente una reactivación en el sector inmobiliario y de la vivienda.

En fin, debemos estar preparados para lo que viene con la seguridad que México es un país próspero, privilegiado en todos sentidos y que es y será tierra fértil para nuestra prosperidad y la de nuestras familias, sobre todo la que nos ocupa el día de hoy, nuestra familia Inmobiliaria

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